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Vacaciones Seguras con Adultos Mayores con Alzheimer o Demencia

26 de enero de 2026 por
Vacaciones Seguras con Adultos Mayores con Alzheimer o Demencia
Pablo Vera


Por Qué los Viajes Desafían a Quienes Tienen Demencia

Viajar con adultos mayores con Alzheimer o demencia exige una planificación detallada. Los cambios de rutina, los entornos desconocidos y los desplazamientos prolongados pueden provocar confusión y ansiedad significativa. Te recomendamos contarles sobre el viaje, mostrarles fotos del destino y explicar las actividades planeadas con varios días de anticipación para familiarizarlos y reducir estos riesgos.

Cómo Afectan los Viajes al Cerebro con Demencia

El hipocampo dañado dificulta la orientación espacial (como olvidar la ubicación del hotel o la playa). Los cambios de horario sugieren alterar los ritmos circadianos, lo que podría dificultar el sueño. Aeropuertos con ruido y multitudes generan sobrecarga sensorial, mientras que olvidar beber agua durante el día incrementa la deshidratación, especialmente si toman medicamentos.

Preparación Sugerida: 2 semanas Antes del Viaje

Te recomendamos mostrarles continuamente fotos del destino: fachada del hotel, terminal de aeropuerto, personas que los recibirán,etc. Prepara un cronograma visual simple con dibujos: avión → hotel → playa → cena → cama. En lo posible lleva objetos familiares como manta o almohada de casa, y ropa con etiquetas que incluyan su nombre.

Para los medicamentos, organiza un pastillero con las dosis de la semana de viaje, siempre lleva un juego duplicado en la mochila de mano para que uses en caso de pérdida. Coloca al adulto mayor un brazalete identificatorio con contacto de emergencia y mención del diagnóstico: "Tiene demencia. Teléfono: [número]".

Durante el Viaje: Rutina Paso a Paso

Considerar llegar al aeropuerto con más tiempo para evitar los apuros. Solicita prioridad en aerolíneas —Latam y Sky ofrecen pases para discapacidades cognitivas—. Mantén siempre acompañamiento cercano y usa audífonos con cancelación de ruido para minimizar estímulos.

Al llegar al hotel, reconstruye la rutina habitual: instala objetos familiares sobre la cama, ofrece cena liviana a la misma hora diaria, realiza un paseo corto para familiarizarse con el entorno, sigue el ritual de baño nocturno y baja las luces gradualmente.

Para excursiones diarias, limita a 3 horas máximo. Lleva mapa visual con el hotel marcado, programa pausas de 15 minutos cada hora y ofrece agua regularmente aunque no la pidan. Snacks frecuentes ayudan a mantener niveles de azúcar estables.

Frente a Situaciones Comunes

Si se desorientan, muestra la foto del destino junto con GPS compartido. Para ansiedad, entrega su objeto favorito mientras guías respiración tranquila: inhala 4 segundos, retiene 7 segundos y exhala 8 segundos. La agitación mejora en espacios silenciosos por 20 minutos. usa alarmas para no olvidar los horarios de los medicamentos. 

Por último recuerda que la deshidratación combinada con cansancio representa la principal causa de dificultades durante viajes.

Fuentes de Referencia

Esta guía integra:


Retrasando el Deterioro con Estimulación Cognitiva